dimarts, 10 de desembre del 2013

El entrelazamiento quántico a nivel cósmico


El entrelazamiento quántico a nivel cósmico

La ancestral frase “Como es arriba es abajo” es cada vez más corroborada por la ciencia según avanzan los estudios de las distintas disciplinas.
Pese a la mitología de las ciencias reduccionistas, las actuales tendencias holísticas de las Ciencias están consiguiendo, primero de forma teórica pero poco a poco también de manera empírica, hacer tambalear los paradigmas de nuestras creencias.

La afirmación de la sabiduría primordial de que todo esta unido, interrelacionado, cobra cada vez mas autenticidad a los ojos de la ciencia, al comprobar la veracidad experimental del entrelazamiento quántico, primero a nivel microscópico, después a nivel macroscópico, y ahora quizás también a nivel cósmico.

Pero vayamos por pasos y repasemos antes algunos de los agentes implicados tales como:
  • Los agujeros negros
  • Los agujeros de gusano
  • El entrelazamiento cuántico
  • El entrelazamiento a nivel macroscópico
  • El entrelazamiento a nivel cósmico
Así como otras cuestiones relacionadas tales como:
  • Las ondas gravitacionales, las superondas de Paul Laviolette y la onda de materia de De Broglie
  • El espacio-tiempo
  • La experimentación y los campos morficos


Los agujeros negros

Se cree que casi todas las grandes galaxias albergan al menos un agujero negro supermasivo con una masa equivalente a miles de millones de soles, y se sabe que estos agujeros negros supermasivos se encuentran en el centro de la mayoría de las galaxias. El objeto Sagitario A* (Sgr A*), que se encuentra en el centro de la Vía Láctea, suele ser considerado como un agujero negro supermasivo, aunque también podria ser, según algunos cientificos, un 'agujero de gusano'. Estos agujeros negros son estructuras con un peso de millones a miles de millones de masas solares. Por ejemplo, la masa del agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de la Vía Láctea se estima en aproximadamente cuatro millones de veces superior a la del Sol.

En los últimos años los astrónomos vienen estudiando la forma en la que los agujeros negros 'engordan', y en el 2013, gracias a las observaciones iniciales del telescopio espacial WISE, de la NASA y del posterior seguimiento  por los radiotelescopios ATCA, en Australia, y Gemini Sur, en Chile, se ha descubierto lo que parecen ser dos agujeros negros supermasivos en el centro de una galaxia remota que giran entre sí como si fueran compañeros de baile.
Según Chao-Wei Tsai, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, los investigadores creen que el chorro de partículas de un agujero negro ha sido desplazado por el del otro, como si de una danza con cintas se tratara, y que si esto fuese así, es probable que los dos agujeros negros estén bastante cerca y se encuentren entrelazados gravitacionalmente.

Ramesh Bhat, del Centro Internacional para Investigación de Radioastronomía de la Universidad de Curtin (ICRAR), en Australia, indica que: "Cuando los agujeros negros están a punto de unirse, emiten ondas gravitacionales con una frecuencia que deberíamos ser capaces de detectar".
Las ondas gravitacionales o gravitatorias, predichas por Einstein, son ondulaciones del espacio-tiempo producidas por un cuerpo masivo acelerado, y aunque los físicos están haciendo grandes esfuerzos para detectarlas, aún no han podido ser observadas directamente.
 
Mediante los datos recopilados durante 20 años por el Observatorio Parkes, los investigadores han elaborado una pronta conclusión de que los agujeros negros supermasivos no ganaron masa únicamente a través de fusiones.
Quizás los agujeros de gusano nos den una solución.

 
Los agujeros de gusano

Otra predicción de la teoría de la relatividad de Albert Einstein implica a los agujeros de gusano (también llamados 'puente de Einstein-Rosen') como túneles en el espacio-tiempo que pueden comportarse como atajos directos para interconectar a los agujeros negros de puntos distantes en el universo.

Los físicos teóricos Juan Martín Maldacena, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, y Leonard Susskind, de la Universidad de Stanford, argumentaron, de acuerdo a sus estudios, que los agujeros de gusano son efectivamente nada más y nada menos que la conexion entre cada par de agujeros negros que se enredan entre sí tal como predice la teoria de la relatividad.
  
Kristan Jensen, físico teórico en la Universidad de Stony Brook, en Nueva York, indica en unas declaraciones a la revista 'LiveScience' que una cosa muy interesante es que, tal vez inspirados por los resultados de los dos estudios de Princeton y Stanford mencionados anteriormente, podamos entender mejor la relación entre el entrelazamiento cuántico y el espacio-tiempo.


El entrelazamiento quantico

La mecánica cuántica sugiere que ciertas partículas pueden estar vinculadas o entrelazadas por una señal, independientemente de lo lejos que se encuentren. Este fenómeno físico conocido como entrelazamiento cuántico, fue  introducido en 1935 por Albert Einstein, Boris Podolsky y Nathan Rosen (paradoja EPR) para ilustrar lo que a su juicio reflejaba una «incompletitud» de la Mecanica Cuantica. Einstein llamó burlonamente a esta conexión, aparentemente absurda, como 'acción fantasmal a distancia', por lo que propuso revisar la mecánica cuántica.
Siguiendo sus consejos, numerosos experimentos han demostrado que el entrelazamiento cuántico es tan real que actualmente ya se utiliza en muchas tecnologías y que puede servir de base tanto para futuras tecnologías avanzadas, como para desarrollar los ordenadores cuánticos.
Por extraño que pudiera parecer a Einstein y a algunos de sus contemporáneos, el entrelazamiento entre partículas cuánticas ha sido verificado en el laboratorio en incontables ocasiones. 


El entrelazamiento a nivel macroscópico
Un equipo de la Universidad de Oxford, liderado por el físico Ian Walmsley, daba a conocer a principios de diciembre del 2011 en la revista Nature que habían logrado el entrelazamiento de dos láminas de diamante de 3 mm. de ancho por 1 mm. de grosor a temperatura ambiente  con una  separación de 15 cm. entre sí.
El mayor logro ha sido, según Walmsley, demostrar que la tecnología cuántica es factible en el “mundo real”, en situaciones cotidianas propias de cualquier ambiente y sin necesidad de crear unas condiciones limitadas y ajenas a la realidad a que estamos acostumbrados.
En efecto, hasta este experimento, el problema del entrelazamiento quántico era que se creía como un efecto muy frágil solo posible de conseguir con unas condiciones extremas, solo alcanzables en un laboratorio, tales como alcanzar un estado de temperatura cercano al cero absoluto para acabar con cualquier fluctuación térmica, ya que ésta interfiere de tal manera que destruye la coherencia cuántica.
Según va creciendo el número de elementos que intervienen en el ambiente de experimentación, los fenómenos cuánticos van despareciendo a medida que aumenta la interacción entre las partículas, algo que limita sus múltiples posibilidades iniciales, y se entra en el campo de la física clásica. Es el llamado principio de decoherencia, por el que un objeto macroscópico ya no es afectado por la “magia” cuántica y se comporta de acuerdo a las pautas clásicas a que estamos acostumbrados.

Poco a poco se paso, con grandes medios y esfuerzos, de solo entrelazar partículas fotónicas a lograr entrelazamientos primero entre átomos y posteriormente entre moléculas. Todos los pasos anteriores han sido tumbados de golpe por el experimento realizado en Oxford. El equipo ha logrado superar la decoherencia consiguiendo que un objeto sometido a los principios de la física clásica, de nuestra “realidad” cotidiana, actúe del mismo modo que lo hacen las partículas subatómicas.

El entrelazamiento se ha efectuado entre los fonones de dos láminas de diamante de manera que las dos láminas compartían un mismo estado de vibración de manera interdependiente.
Un fonón es un estado básico de vibración de una red cristalina siendo su comportamiento equivalente al de un fotón, siendo por ello sus nombres parecidos.
El entrelazamiento a nivel cósmico
Ahora en el 2013, dos grupos independientes de investigaciones en Princeton y Stanford, con la aprobación de otro grupo en Nueva York, nos sugieren que el entrelazamiento cuántico puede estar relacionado con los agujeros de gusano y los agujeros negros del universo, extrapolando los fenómenos quánticos del microcosmos de las partículas al macrocosmos de las galaxias. Si las afirmaciones de estos grupos de científicos son comprobadas como ciertas, la mecánica cuántica y la relatividad general podrían establecer un puente de conocimientos para empezar a comprender mejor los misterios del universo.

Las ondas gravitacionales, las superondas de  Laviolette y la onda de materia de De Broglie
En 1923 Louis-Victor de Broglie, físico francés de principios del siglo XX, propuso la llamada hipótesis de De Broglie por la que a cualquier partícula podía asignársele un paquete de ondas materiales o superposición de ondas de frecuencia y longitud de onda asociada con el momento lineal y la energía. En 1924, propuso en su tesis doctoral la existencia de ondas de materia, es decir que toda materia tenía una onda asociada a ella.
Esta idea revolucionaria, fundada en la analogía con que la radiación tenía una partícula asociada, propiedad ya demostrada entonces, no despertó gran interés, pese a lo acertado de sus planteamientos, ya que no tenía evidencias de producirse. Sin embargo, Einstein reconoció su importancia y cinco años después, en 1929, De Broglie recibió el Nobel en Física por su trabajo.

La fórmula de De Broglie encontró confirmación experimental cuando en 1927 un experimento probó que la ley de Bragg, inicialmente formulada para rayos X y radiación de alta frecuencia, era también válida para electrones lentos si se usaba como longitud de onda la longitud postulada por De Broglie.

La ecuación de De Broglie se puede aplicar a toda la materia. Los cuerpos macroscópicos, también tendrían asociada una onda, pero, dado que su masa es muy grande, la longitud de onda resulta tan pequeña que en ellos se hace imposible apreciar sus características ondulatorias.

Muy probablemente esto sea también extrapolable a los agujeros negros supermasivos de modo que tanto las ondas gravitacionales o gravitatorias predichas por Einstein, que son ondulaciones del espacio-tiempo producidas por un cuerpo masivo acelerado, como las superondas galácticas del astrofísico Paul Laviolette, probablemente no sean otra cosa que la onda asociada a la materia de las entidades en cuestión, de modo que dada su inconmensurable masa, su longitud de onda debe ser por lo tanto inconmesurablente pequeña en lugar de inconmesurablente grande, como a priori cabria suponer, siendo pues imposible de medir estas ínfimas ondas con nuestra tecnología actual.

A pesar de ello los efectos de una onda gravitacional de materia pueden ser tan devastadores como movimientos sísmicos y erupciones como resultado de la alteración de la malla espacio-temporal, al tiempo que la radiación que la acompaña generaría todo tipo de efectos electromagnéticos en la atmósfera como un brutal e inesperado pulso electromagnético PEM/EPM que podría quemar la gran mayoría de circuitos eléctricos y electrónicos del planeta en un instante, pudiendo también originar una fuerza capaz de empujar al eje de la tierra, como parece que ya sucedió también hace 23.000 años.

Pero no sólo sus impactos directos sobre la Tierra se presentan como muy inconvenientes, sino que las consecuencias que pueden ejercer sobre el resto de objetos cósmicos podrían iniciar una serie de dantescas carambolas cósmicas sobre nuestro planeta.


El espacio-tiempo

La expresión espacio-tiempo ha devenido de uso corriente a partir de la teoría de la relatividad especial formulada por Einstein en 1905.
El espacio-tiempo es el modelo matemático que combina el espacio y el tiempo en un único continuo como dos conceptos inseparablemente relacionados. En él se desarrollan todos los eventos físicos del Universo, de acuerdo con la teoría de la relatividad y otras teorías físicas. Esta concepción del espacio y el tiempo es uno de los avances más importantes del siglo XX en el campo de la física y de la filosofía.
El nombre alude a la necesidad de considerar unificadamente la localización geométrica en el espacio y el tiempo, ya que la diferencia entre componentes espaciales y temporales es relativa según el estado de movimiento del observador.

Según la teoría del desdoblamiento, o antigua ley del alfa y la omega, tanto el espacio como el tiempo están desdoblados para permitir la vida.
Si bien es fácil comprender el desdoblamiento del espacio, pues es muy normal desarrollar exactamente el mismo experimento o experiencia en dos sitios iguales al mismo tiempo, es un poco mas complicado entender el desdoblamiento del tiempo, pues si bien podemos desarrollar la misma experiencia, en el mismo lugar pero en distintas horas, normalmente entendemos el tiempo como algo lineal y nos resulta más difícil llegar a imaginar la posibilidad de poder desarrollar la misma experiencia de manera simultanea en dos lugares iguales pero en tiempos distintos que discurren simultáneamente pero a distinta velocidad.


La experimentación y los campos mórficos
Según Rupert Sheldrake: "Morfo viene de la palabra griega morphe, que significa forma. Los campos mórficos son campos de forma; campos, patrones o estructuras de orden. Estos campos organizan no solo los campos de organismos vivos sino también de cristales y moléculas. Cada tipo de molécula, cada proteína por ejemplo, tiene su propio campo mórfico -un campo de hemoglobina, un campo de insulina, etc. De igual manera cada tipo de cristal, cada tipo de organismo, cada tipo de instinto o patrón de comportamiento tiene su campo mórfico. Estos campos son los que ordenan la naturaleza. Hay muchos tipos de campos porque hay muchos tipos de cosas y patrones en la naturaleza..."
Según él, ciertos fenómenos se hacen más probables a medida que ocurren más veces, y ciertamente parece ser que el empirismo le otorga la razón pues si bien cualquier nuevo experimento es inicialmente difícil de replicar, a medida que avanzan el numero de replicas favorables resulta cada vez menos complicada su replicación hasta el punto de su normalización.

Conclusiónes
La realidad a la que estamos acostumbrados comienza a desmoronarse poco a poco y estamos asistiendo a un cambio definitivo de paradigma.
Estamos pasando de unas creencias en las que el Determinismo (todo es previsible), la Secuencialidad (todo tiene continuidad), la Objetividad (la realidad independiente del observador), el Materialismo (todo es reducible a un origen material), el Epifenomenalismo (lo subjetivo surge de lo objetivo en una escala ascendente), la Localidad (en la que los procesos de causa y efecto son locales).
A aceptar unas experiencias en las que reina la Indeterminación (las posibilidades de un fenómeno en lugar de la certeza del mismo), el Salto cuántico (la materia cambia de ubicación sin realizar recorrido los intermedio) y la Subjetividad (el observador influye sobre lo observado).
Los objetos cuánticos sólo ofrecen posibilidades, no certezas. No se puede predecir su desarrollo posterior, sólo establecer las probabilidades de que ocurra un fenómeno u otro. Así, podemos decir cuáles son las opciones de que un electrón esté aquí o allá en un momento determinado, pero no cuál será su posición exacta.
El doctor Amit Goswami, del “Instituto de Física Teórica” de la Universidad de Oregón, desarrolló a finales de los ochenta una serie de hipótesis en las que unió sus conocimientos de mecánica cuántica con los principios de las tradiciones filosóficas orientales, de donde salió una teoría a la que llama “idealismo monista”. Para Goswami, la conciencia precede a la materia y no está condicionada. Es la base de toda existencia. Entonces, la materia existe como posibilidad dentro de la conciencia y ésta elige, entre las múltiples posibilidades, una concreta para un suceso particular. Nuestra “realidad” no depende de las interacciones entre los campos ni entre las partículas, sino exclusivamente de la opción de nuestra conciencia.


diumenge, 18 de març del 2012

Los sueños, la Teoría del Desdoblamiento, las tormentas solares, el apocalipsis del final de los tiempos, la información y la vida.



Como decía Richard Feynman,:
“Está bien tener la mente abierta, pero no tanto como para que se te caiga el cerebro”.


Parte 5: La información y la vida


“No debes hacer mucho caso de lo que la gente te dice, simplemente seguir tu camino, como lo sientes”.
Cédric Villani (matemático analista medalla Fields)


La idea de información se basa en analizar cuán probable es un mensaje de entre un cierto número de alternativas. Así, la información ayuda a reducir la incertidumbre y a tomar decisiones.

La física ha demostrado que la materia es a la vez corpuscular y ondulatoria: las ondas permiten recibir y emitir informaciones. Todo organismo emite informaciones para vivir y sobrevivir.

Tras su definición científica, la información ha sido interpretada como una medida de la complejidad de los sistemas físicos. Por ejemplo, en la década de los 60, el ecólogo Ramon Margalef usó el índice de Shannon-Weaver para estudiar la biodiversidad de los ecosistemas. Aquellos más diversos, con numerosas especies representadas equitativamente, son los que registran mayor información. Para el ecólogo “la información se expresa por un mecanismo y almacenar información, significa incrementar la complejidad de este”. Dicho de otro modo, los seres vivos y sus relaciones han ganado y almacenado información a medida que se han ido volviendo más y más complejos a lo largo de los millones de años de evolución.

En los seres vivos, la información recabada mediante la hiperincursión permite su supervivencia, proporcionando información sobre una gran diversidad de experiencias del futuro  para poder escoger la actuación más útil para el presente gracias al desdoblamiento del tiempo.

En nuestra memoria el futuro esta tan presente como el pasado porque es un conocimiento innato y vital. Debido a la diferenciación de los tiempos, el inconsciente es en realidad un consciente memorizable pero en instantes tan rápidos que siempre parece fuera de nuestra conciencia.

Las leyes de la física dicen que no se puede obtener energía a partir de nada -aún peor, siempre se obtendrá menos energía de un sistema de la que a él se transmite. Pero un experimento a nanoescala inspirado por la paradoja del siglo XIX conocida como “El demonio de Maxwell”, que parecía romper esas leyes, demuestra ahora que se puede generar energía a partir de la información.
Masaki Sano, físico de la Universidad de Tokio, y sus colegas demostraron en el 2010, que puede convencerse a una gota para que suba una ‘escalera espiral’ sin que se transfiera directamente ninguna energía a la gota para empujarla hacia arriba. En lugar de esto, es persuadida de manera selectiva aprovechando las fluctuaciones de radiación térmica a lo largo de su ruta, a modo de una serie de decisiones juiciosamente sincronizadas, para que cambie la altura de sus “pasos” basándose en la información de la posición de la gota. En este sentido, “la información se convierte en energía”, dice Sano. El trabajo se publico en Nature Physics.

Así pues la información se puede transformar en energía y como sabemos, por la famosa formula de Einstein que nos dice que la energia es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz, existe una equivalencia entre energía y masa. De este modo tenemos que la energía, la masa y la información son intercambiables.

En palabras del Catedrático de física de partículas de la Universidad de Oxford Vlatko Vedral:

“Cuando analizamos las unidades fundamentales de la realidad, las que componen todo a nuestro alrededor, creo que ya no debemos de pensar en estas unidades como fragmentos de energía o materia, sino que deberíamos pensar en ellas como unidades de información. Me parece que la mecánica cuántica, nuevamente, supone la clave para entender este fenómeno, porque la mecánica cuántica tiene otra propiedad (que supongo que a personas como Einstein no les gustaba) que es la siguiente: en la mecánica cuántica no se puede decir que algo exista o no a no ser que se haya realizado una medición, así que es impreciso decir: «tenemos un átomo situado aquí» a no ser que hayamos interactuado con ese átomo y recibido información que corrobore su existencia ahí. Por ende, es incorrecto lógica y físicamente, o mejor dicho experimentalmente, hablar de fragmentos de energía o materia que existan con independencia de nuestra capacidad de confirmarlo experimentalmente. De algún modo, nuestra interacción con el mundo es fundamental para que surja el propio mundo, y no se puede hablar de él independientemente de eso. Por esta razón, mi hipótesis es que, en realidad, las unidades de información son lo que crea la realidad, no las unidades de materia ni energía.
Si no estuvieras aquí observándome, la física cuántica sugeriría que yo también podría estar en muchas otras ubicaciones a la vez. Sin embargo, tengo muchos átomos dentro, y cada uno de estos átomos emite luz, y cada vez que una partícula de luz o fotón llega a tus ojos, ves exactamente la información sobre de dónde procede esa luz. Y, como emito muchas partículas de luz por segundo, sigues recibiendo la misma información de que estoy sentado aquí hablando contigo. Pero si pudieras aislarme de algún modo, y asegurarte de que no emitiera ninguna información, entonces probablemente podría estar en varios sitios simultáneamente. Es muy extraño.
De todo ello sólo cabe esperar una nueva era basada en la incertidumbre y la aleatoriedad, donde la realidad se construye a cada instante por la acción de sus componentes, quedando fuera de este proceso conceptos tales como el dogmatismo y el determinismo, pues si algo queda claro es que cada uno de nosotros, como parte de ese sistema que es el Universo, estamos creando realidades y debemos ser conscientes de ello en cada una de nuestras decisiones y actos. Nunca sabremos a quién o a qué podemos estar afectando…”

Volviendo a la TdDT, y de acuerdo con las observaciones de Vlatko Vedral, podemos ver nuestra vida como una sucesión de instantes perceptibles, actualizando nuestra información con la procedente de impulsos imperceptibles de un futuro experimentado por otro en las aberturas de un tiempo cuyo transcurso siempre parecería idéntico a él mismo.

En realidad nuestro cuerpo y lo que percibimos, definen un presente, el nuestro, pues al fin y al cabo somos una criatura observadora, -participante- en el experimento de la vida, y nuestro vecino siempre actualizará un presente diferente al nuestro.

Quizás los neutrinos tengan algo que ver con el entrelazamiento cuántico y la velocidad de intercambio de información entre los tiempos. 
Según Federico Sánchez, físico investigador del Instituto de Física de Altas Energías, los neutrinos han fascinado a los científicos desde que Fermi los propuso en los años 30 del siglo pasado para explicar la desintegración beta. Los neutrinos son raros incluso para los físicos de partículas, son partículas muy livianas, las más livianas que conocemos de entre las que tienen masa, no tienen carga eléctrica ni son sensibles a la interacción nuclear fuerte.  Son tan livianas que hasta 1998 los científicos no se convencieron de que tenían masa no nula. Por esta razón son partículas que no están ligadas en la materia como los electrones o los quarks que constituyen los protones y neutrones en el núcleo. Podemos imaginarnos que vivimos inmersos en una sopa de neutrinos, y nos cruzan millones de ellos por segundo sin que notemos su presencia.
Sus propiedades son tan diferentes de las partículas que conforman la materia ordinaria que nos hacen suponer a los físicos que pueden esconder sorpresas y ayudarnos a entender el universo y los mecanismos que lo rigen, de modo que no sería extraño que los neutrinos pudiesen superar la velocidad de la luz, es decir ser superlumínicos.

Hay tres tipos de neutrinos, cada uno asociado a un tipo de partícula diferente electrón, muón y tau (estos últimos son sólo electrones más pesados). Los neutrinos tienen masa pero los neutrinos de cada tipo no tienen una masa bien definida, sino una mezcla de varias masas. Como los neutrinos tienen masas distintas cuando vuelan a través de algo tienen diferentes velocidades e interfieren como lo hacen ondas en un líquido o en el aire, y esto abre la posibilidad de estudiar la asimetría materia antimateria en el universo.
Nuestro Universo puede entenderse de diversas maneras. Están los límites de lo que podemos ver: es decir el radio del universo que somos capaces de ver con luz y que corresponde a la distancia que ha viajado un fotón de luz desde el Big Bang. Existe un universo más allá pero es invisible para nosotros.

Esto concuerda con la TdDT en la que la velocidad de la luz corresponde a la percepción de nuestro tiempo presente, mientras que todo lo que va más rápido, como la velocidad de la información, forma parte de un tiempo, pasado o futuro, -otros horizontes de desdoblamiento o universos- no observable según la definición del desdoblamiento.

A la velocidad de la información (857.000.000.000 Km/s.), cualquier información procedente de los límites de nuestro universo visible nos llega en 85 años. Es por eso que una vida terrestre de por lo menos eses tiempo, nos permite tener acceso a las respuestas para cada una de nuestras preguntas universales (de nuestro universo).

Para ser verdaderamente libres de elegir nuestro destino, es necesario conocer la ley del desdoblamiento y la aceleración fulminante del tiempo que nos aportan los sueños y los tiempos llamados de inconsciencia.
No hay nunca una predestinación puesto que un futuro puede expulsar a otro instantáneamente.
Nuestro presente es una actualización permanente de futuros potenciales que no necesitan ninguna reflexión. Esta actualización” instintiva es personal. Depende de cada uno de nuestros proyectos. El pensar en un porvenir siempre la hace vivir. Pensar que es imposible la suprime.
La actualización de algo es posible solamente si tenemos ganas, en un momento dado, de un futuro concreto, especial, ya existente. Sin embargo nuestro doble debe seleccionar nuestros futuros antes de que los actualicemos.

Las informaciones del futuro a menudo están llenas de mentiras, pues nuestras propias mentiras acarrean inmediatamente consecuencias falsas en esa realidad imperceptible, que más adelante pueden ser actualizadas en nuestro presente.

Nuestro doble puede modificar los futuros inconvenientes que nosotros hemos creado, sin embargo, en nuestra vida presente solo puede actuar a través de sugerencias a modo de intuiciones. Nuestra libertad es siempre total. En el transcurso de los intercambios de información, nuestro doble informa al futuro, a través de nosotros, de los potenciales más adecuados a nuestras auténticas necesidades.

La información está en los campos para ser compartida, y como es de saber popular, “no se pueden poner puertas a los campos”, luego podemos decir que la propiedad intelectual es un medio de control no deseable para la vida. La mayoría de los casos reflejan el poco sentido común que tiene, y queda claro que su lucha, no atiende a la evolución, sino al dinero por encima de la innovación, socavando mezquinamente el derecho natural a la información y al conocimiento libre.

Por otra parte, bien pudiera ser, que si bien la transmisión de la información mediante el conocimiento precisa de un proceso de pensamiento lógico racional lingüístico cognitivo, parcialmente controlable mediante la propiedad intelectual, el saber, independientemente de si proviene o no de un conocimiento consolidado, no precisase de ningún lenguaje pues el saber es experiencia, y como tal, ha pasado a pertenecer al digamos “pensamiento cuántico del campo mórfico”, que, de alguna manera, podríamos decir que es telepático.

Los seres vivos estamos constituidos de materia, y esta es a la vez corpuscular y ondulatoria. Nuestro aspecto ondulatorio nos permite anticipar el futuro y evitar peligros inútiles.
Barcos y aviones hacen algo parecido. Emiten ondas de radar que se reflejan sobre los obstáculos. Los submarinos hacen lo propio con el sonar. Cuando captan un eco pueden modificar la ruta. Hacen una maniobra en el presente debido a un futuro potencial que ha sido reflejado del futuro.
Ocurre lo mismo con los seres vivos que emitimos y recibimos informaciones ondulatorias. Todas las células lo hacen.

Siempre vivimos un eco del tiempo. A cada instante, exponemos un problema que, en el futuro, se resuelve instantáneamente de múltiples maneras por hiperincursión. Automáticamente nos llega una solución. La extraemos de entre un potencial disponible. Basta con saber reconocerla cuando llega el momento.

Aquí surge la pregunta de ¿quién manda? Según las experiencias del profesor Libet, nuestro cerebro recibe instrucciones con un tiempo de anticipación de entre 0,4 y 0,7 segundos antes de que pensemos en dárselas. Conociendo la aceleración del tiempo, podemos suponer que recibe informaciones del futuro.
Esto demuestra que actuamos en función de proyectos pasados individuales o colectivos, que han puesto en marcha un potencial, y nuestro cerebro actualiza ese futuro antes que nosotros.
Actualizando un futuro potencial que otra persona ha creado y que sin nosotros nunca hubiera existido en la Tierra, molestamos el presente de todo el mundo y participamos en el desorden planetario, de modo que es fundamental aprender a conocerse de manera acelerada en otro tiempo, para saber hacerse las preguntas adecuadas en el presente y no actuar o pensar en función de potenciales colectivos opuestos a los nuestros.

Un ser humano es más importante por sus potenciales que por su vida en un lugar concreto en donde está confrontado a toda clase de dificultades, es por esto que  nuestros pensamientos y sueños son más importantes que la propia vida.

Fuentes:
  • Cambia tu futuro por las aperturas temporales. Lucile y Jean-Pierre Garnier Malet. Corine Leblanc Editions.
  • Otras

Los sueños, la Teoría del Desdoblamiento, las tormentas solares, el apocalipsis del final de los tiempos, la información y la vida.

Como decía Richard Feynman,:
“Está bien tener la mente abierta, pero no tanto como para que se te caiga el cerebro”.


Parte 4: El apocalipsis del final de los tiempos

San Juan nos dice en el apocalipsis que:
“el creador era el alfa y el omega, el primero y el último, el principio y el fin.”

Según la TdDT, el final de los tiempos es la reunificación de pasado, presente y futuro al término de un ciclo de desdoblamiento antes del inicio de otro. Esta reunificación nos hace percibir las informaciones escondidas de nuestros futuros potenciales junto a la de nuestras preguntas del pasado. Este descubrimiento de lo escondido es lo que en griego se llamaba apo-calypsos.

La máxima esotérica “cómo es arriba es abajo”, nos indica que todo es cíclico y que una partícula en un horizonte, como las muñecas rusas, es a la vez un horizonte para otras partículas. Todo es cíclico, todo está en permanente estado de contracción y expansión, el universo vibra y resuena, es energía ondulatoria e información en campos de torsión, en cierto modo respira.

Los desdoblamientos también son cíclicos, y al final de cada ciclo, todos los tiempos y espacios que estaban divididos se vuelven uno solo en una especie de colapso anterior a un big bang. El primero que se integra con el tiempo presente es el futuro. Porque todo aquello que hemos imaginado ha formado potenciales, buenos o malos, dependiendo de nuestra imaginación, y por ello estamos obligados a vivir las consecuencias de nuestra imaginación, que se vuelven una realidad. Es decir, que actualizamos todo ese futuro. Evidentemente, como que siempre nos imaginamos cosas sensacionales, pacíficas, no violentas, nuestro porvenir será pacífico y no violento. Sin embargo, si las personas se divirtieran construyendo potenciales peligrosos, agresivos y violentos, tendríamos un futuro agresivo, peligroso y violento. 

Como hemos visto, el aumento de las tormentas solares señalan el final de un ciclo de desdoblamiento de 25.000 años. No vamos a entrar en detalles del caso, pero parece ser que los cálculos de la TdDT dan como límite máximo del ciclo actual el año 2063, de modo que deberíamos sobrescribir la información con una cierta urgencia, so pena de quedar determinados por la ahora existente para un probable convulso fin de ciclo y un reinicio de otros 25.000 años en condiciones parecidas.

Según la TdDT, la explosión del 13 de marzo del 1989 marcó el inicio del cuarto de los siete tiempos separados por seis aceleraciones, tiempo que conduce al final del desdoblamiento de nuestro sistema solar.

En todo caso según la TdDT, al final del ciclo de desdoblamiento vamos a ver muy pronto como se actualizarán los potenciales que hemos estado fabricando, puesto que las explosiones solares van a permitir recibir la información retenida y la vamos a actualizar. Son informaciones muy difíciles de gestionar, porque han sido fabricadas durante 25.000 años. Es decir, son las consecuencias de lo que la humanidad ha estado pensando durante estos 25.000 años. De todos modos, no va a haber necesariamente caos: somos nosotros quienes fabricamos el caos. Si pensamos que habrá caos, lo habrá; entonces podremos decir: “¿ves?, yo ya te lo había dicho”, cuando habremos sido nosotros quienes lo habremos fabricado. Pero si pensamos que no habrá caos, no lo habrá. Entonces, hay que dejar de decir que va a haber catástrofes. Tampoco hay que fabricar miedos. Tenemos que estar tranquilos. Tenemos que controlar nuestros pensamientos, nunca imaginar lo peor sino solo lo mejor, en cualquier situación. Entonces el caos se aleja. Hay que vivir sin miedo, con el fin de desencadenar la esperanza y la imaginación benéfica.

El final actual de ese ciclo, o al final de los tiempos como decían los antiguos, nos está dando ya da infinitas posibilidades intuitivas e instintivas, es por eso que en la actualidad es fácil equilibrarse o desequilibrarse.

Buscar un equilibrio personal es imposible sin el conocimiento de nuestro desdoblamiento y del objetivo de nuestra encarnación. La TdDT explica los diversos tiempos que habitan el universo para poder explorar espacios desconocidos en los que hemos construido durante 25.000 años futuros potenciales peligroso que debemos suprimir. Viviendo en colectividad, siempre somos responsables de las desgracias de aquellos que actualizan esos potenciales para vivir o sobrevivir. Esta responsabilidad son “los pecados” que pueden impedirnos  la reunificación con nuestro doble “al final de los tiempos del desdoblamiento”, cuya fecha puede variar entre mañana y una fecha máxima teórica situada, como ya hemos dicho, en el 2063 dependiendo de las próximas explosiones solares.

Nuestra encarnación en la Tierra tiene como único objetivo el permitir a nuestro “doble”, o mensajero del tiempo, el arreglar los futuros que hemos perturbado, pues le servimos de trampolín hacia el futuro que deberíamos construir según sus consejos. El apocalipsis, entonces, volvería a encontrar su sentido etimológico de descubrimiento maravilloso de lo escondido, y los cataclismos que pensamos, erróneamente, naturales, se atenuarían lentamente pues el planeta sólo actualizaría futuros buenos para todos. 
Para conseguirlo solo hay que seguir el mensaje dado por tantos profetas como Buda, Lao-Tse, Zoroastro, Mahoma, Jesucristo y tantos otros menos conocidos: 

“No pienses en hacer al prójimo lo que no quisieras que él pensara en hacerte a ti”.

Esta es la única manera de hacer que todos nuestros futuros potenciales sean buenos y utilizables por toda la colectividad.

Puesto que las puertas del futuro se abren antes que las del pasado, padeceremos los problemas antes de tener la solución. Es por esto que es mejor no pensar nada que pueda crear algo que no sea compatible con las posibilidades de nuestros “dobles” que actualmente deberían estar en nuestro pasado. Para conseguirlo, debemos aprovechar el sueño REM para recargarnos con las preguntas de nuestro doble, y la mejor forma de hacerlo es quedarnos dormidos pidiendo a nuestro doble que nos envíe el mejor futuro que hemos podido crear.

Actualmente, ignorantes de este desdoblamiento vital, ya ni siquiera sabemos por qué necesitamos rehacer nuestra unidad. En realidad, al final, el tiempo de que dispondremos para yuxtaponernos con nuestro doble será instantáneo. Cualquier duda, reflexión o incomprensión nos dejará de nuevo encerrados en nuestro mundo y tiempo por un nuevo periodo de 25.000 años.

La ley del desdoblamiento nos indica que al final de nuestro desdoblamiento nos dará las informaciones del universo con la velocidad máxima. Las estrellas se mantendrán en su lugar pero la percepción más rápida de su luz cambiará nuestra visión, dando la sensación de que se aproximan. Los evangelios nos indican como signos del final de los tiempos:

Y las estrellas caerán del cielo”
San Marcos XII-25

Fuentes:
  • Cambia tu futuro por las aperturas temporales. Lucile y Jean-Pierre Garnier Malet. Corine Leblanc Editions.
  • Entrevistas a Jean-Pierre Garnier Malet.
  • Otras

dissabte, 17 de març del 2012

Los sueños, la Teoría del Desdoblamiento, las tormentas solares, el apocalipsis del final de los tiempos, la información y la vida.


Como decía Richard Feynman,:
“Está bien tener la mente abierta, pero no tanto como para que se te caiga el cerebro”.


Parte 3: Las Tormentas Solares

“Bajo ciertas condiciones electromagnéticas, el cerebro es capaz de producir estados modificados de conciencia e "iluminación" análogos a los conseguidos por los místicos o por las consideradas sustancias ilegales“.

En astronomía no se entiende el por qué del ciclo de la precesión de los equinoccios, que es de unos 25.000 años. No se ve el rol de este ciclo, puesto que todo el mundo ignora el desdoblamiento del tiempo; nadie sabe que los tiempos se separan y se vuelven a juntar. 

Durante la primera mitad del ciclo, 12.500 años, la nube de Oort, que está más allá del Sistema Solar, absorbe asteroides del Sistema Solar, mientras que durante los siguientes 12.500 años del ciclo la nube de Oort los reenvía. Los astrónomos actuales que solo conocen este segundo período, nunca han pensado que pueda tratarse de una especie de respiración, dicen que la nube de Oort es un cañón que dispara cometas. 

“Los antiguos decían que esa gran nube era una ballena, y que el pequeño Sistema Solar era un pescadito, y que durante 3 días y 3 noches de 2.000 años la ballena se tragaba al pescadito, y que durante 3 días y 3 noches más, o sea 12.500 años, la ballena escupía en la orilla al pescadito. Le preguntaron a Jesús: “Tú que nos hablas del final de los tiempos, ¿nos puedes decir cuándo va a ocurrir?” Él respondió: “De este final tendréis un solo signo”; es el signo de Jonás. O sea que mirad hacia al cielo. La ballena escupe sobre la orilla al pececito, y el pececito que se encuentra escupido en la orilla va a intentar agarrarse a la nube de Oort, reenviando masa, lo cual motiva las explosiones solares.

La TdDT calcula como fechas teóricas de explosiones solares posteriores al evento Carrington de 1859 las siguientes:
Fechas teóricas:                  1899 – 1929 – 1989 – 2019 – 2049 – 2079
Fechas observadas:           1899 – 1929 – 1989 – 2003
Habiéndose anticipado la prevista para el 2019 al 2003, la próxima fecha probable seria para el 2012.

Entre octubre y noviembre de 2003, las tormentas magnéticas afectaron a 47 satélites, con daños que incluyeron la pérdida total de satélites científicos, y un  valor de unos 640 millones de dólares debido a las distintas replicas de la explosión solar iniciada  en agosto del mismo año.

Como es sabido, los astrofísicos prevén gran actividad de explosiones y tormentas solares a partir del 2012, con el Máximo Solar 24 a principios o medianos del 2013, aunque bien podría postergarse hasta el 2015. Estamos pues en la época de las explosiones del Sol.

Según un estudio publicado por la Universidad de Rice por Pete Riley, hay un 12% de posibilidad de que el planeta Tierra sea afectado por una mega tormenta solar antes del 2020. El riesgo, que sería de una posibilidad sobre ocho, es mucho más alto de lo que se pensaba previamente. Los dos últimos destellos solares del 4 de Marzo y del 6 de Marzo, ambos de clase X, comprueban que el 2012 será un año de muy elevada actividad solar, y que la mega tormenta solar podría ocurrir mucho antes del 2020.

Pete Riley, quien ha sido consultor científico de la NASA, se refiere a una mega tormenta solar como la que provocó el famoso evento Carrington en 1859,  el episodio más devastador de este tipo en nuestra historia. En ese entonces, la tormenta geomagnética provocada como consecuencia del impacto de las partículas solares del mega destello solar contra la atmósfera terrestre, hizo que las redes telegráficas de Europa y América del Norte dejaran de funcionar por varios días.

Hoy en día, en nuestra civilización totalmente dependiente de la energía eléctrica, una mega tormenta solar como la de 1859 tendría consecuencias catastróficas. Las redes eléctricas del planeta podrían ser dañadas irreparablemente afectando todas las actividades humanas que dependen de la energía eléctrica. Tomando en cuenta que la fabricación de nuevos transformadores de energía puede tardar hasta doce meses, el sistema financiero, el sistema de transporte, y el de comunicaciones se paralizarían. Además, se reduciría la producción de agua potable y se perderían gigantescas cantidades de alimentos y medicinas por falta de refrigeración. Por último, los GPS y las comunicaciones de radio dejarían de funcionar.

Pero las tormentas solares, tienen un lado positivo, y de alguna manera, esperanzador. 

En una línea paralela a J.-P. Garnier Malet, el científico alemán Dieter Broers sostiene que las alteraciones en el campo magnético de la Tierra, provocadas por las tormentas solares, alterarán nuestra percepción del tiempo y de la realidad y, dependiendo de nuestra preparación, producirán en nosotros experiencias de tipo místico, cambios de conciencia, alucinaciones y quizás, poderes mentales.

El científico austriaco Dieter Ernst Broers nació en 1951, físico de formación, estudia desde 1981 la influencia de los campos electromagnéticos sobre los sistemas biológicos, encontrando algunos novedosos sistemas terapéuticos que le han sido criticados por parte de la comunidad científica vigente. Tras más de 30 años investigando los efectos de los campos electromagnéticos en los seres humanos, es uno de los pocos que ha tocado el tema del 2012 con una visión realista, científica, y con una buena dosis de esperanza.

En su libro “Revolución 2012” Dieter Broers nos advierte sobre las tormentas solares: “Los eventos que el Cosmos guarda para nosotros en el 2012 podrían compararse a recibir un vaso de jugo donde alguien ha echado un poco de LSD o acido lisérgico sin que lo sepamos.”
Algunos experimentos realizados por Broers lo llevaron a descubrir que el estado de conciencia de una persona puede ser alterado exponiendo el cerebro a campos electromagnéticos de cierta intensidad. De acuerdo con sus investigaciones, un campo magnético normal nos permite mantener un estado de conciencia normal y una percepción del tiempo normal. Por otro lado, un campo magnético severamente anormal o la ausencia del mismo, provoca estados mentales alterados y una distorsión en nuestra percepción del tiempo.
No todos sentiremos lo mismo, o reaccionaremos de la misma manera. Algunas personas experimentarán paz y euforia mientras que otros pasarán por momentos de agresividad y depresión. El factor determinante para tener una experiencia negativa o positiva será el miedo. Mientras que una persona podría escapar aterrorizada ante una presencia extraña, otra podría darse cuenta que esa presencia es parte de su conciencia, y otra podría entablar un dialogo con la misteriosa presencia sobre los orígenes de la vida.

El científico alemán cree que una serie de tormentas solares de alta magnitud dará lugar a alteraciones en el campo magnético de la Tierra que no sólo provocará experiencias místicas o alucinaciones y cambios en la apreciación del daño que le hacemos al planeta, sino que probablemente también podría poner en funcionamiento partes del cerebro que nunca hemos utilizado produciendo un cambio de conciencia que nos ayudará a utilizar el verdadero potencial del cerebro humano.

En 1983, Michael Persinger, un neuropsicólogo de la Universidad Laurentian de Canadá, se encontraba realizando una investigación para comprender la parte del cerebro que provoca ese estado máximo de creatividad previo a un descubrimiento científico o composición artística. En ese momento de “iluminación creativa” los lóbulos temporales de nuestros cerebros se comportan como si estuviéramos sufriendo un ataque de epilepsia. Estos lóbulos provocan una tormenta eléctrica cerebral, pero sin producirnos convulsiones. Persinger pensó que excitando esas partes del cerebro humano con campos magnéticos, especialmente programados para imitar un ataque epiléptico, podría recrear los estados de creatividad y analizarlos.
El resultado de su experimento no fue lo que esperaba, la mayoría de los sujetos no declararon haber tenido una experiencia creativa o inspiradora, sino más bien mística o religiosa.

Para llevar a cabo los experimentos, Michael Persinger modificó un casco de motociclista amarillo colocando en su interior pequeños dispositivos que emiten campos electromagnéticos de muy baja intensidad que sería posteriormente conocido como “El Casco de Dios”.

Después de haber excitado las neuronas de casi mil personas, Persinger concluyó que una gran parte de los sujetos que se pusieron el “Casco de Dios” calificaron la extraña presencia con el nombre que su cultura les inspiró: Jesús, la Virgen María, Mahoma o el Espíritu Santo. Algunos voluntarios simplemente identificaron la presencia con algún antepasado familiar. Mientras que muchos voluntarios agnósticos, aficionados del fenómeno ovni, se refirieron a su experiencia con el casco como si fuera una típica abducción extraterrestre.

Los campos magnéticos producidos por el casco del Dr. Persinger no son más que estímulos, la experiencia la producimos nosotros mismos. De acuerdo con las investigaciones de Michael Persinger, los seres humanos estamos predispuestos para producir experiencias de este tipo. Algunas personas son capaces de crear, por sí mismas, estos débiles y complejos campos electromagnéticos y otras son extremadamente sensibles a los campos electromagnéticos que nos rodean.

Hasta donde sabemos,  las tormentas solares producen campos magnéticos de alta intensidad y el “Casco de Dios” produce campos magnéticos de baja intensidad. Por otro lado, los patrones de emisión de campos magnéticos del casco del Dr. Persinger son muy diferentes de los patrones provocados por las tormentas solares. Algunos investigadores argumentan que, por consiguiente, las tormentas solares no tendrán las mismas consecuencias en nosotros que el casco del Dr. Persinger. Lo cierto es que es muy difícil afirmar con exactitud los efectos que una tormenta solar de alta intensidad podría tener en el campo magnético de la Tierra, y menos aún los efectos que estos campos magnéticos tendrán en nosotros. El estudio de la influencia de los campos magnéticos en el comportamiento de los seres humanos es un campo relativamente nuevo de la ciencia. No existen demasiados estudios, y muchos de los que existen podrían haber sido ocultados por organismos gubernamentales pues esta tecnología es perfecta para ser usada como un tipo de arma experimental.
También antes de que ocurra un movimiento sísmico, la tensión en las placas tectónicas de la Tierra produce descargas electromagnéticas. Estas descargas son capaces de crear formas reales que son visibles en el cielo y pueden influenciar nuestros cerebros para crear otro tipo de imágenes, al estilo del “Casco de Dios”.

Cabe destacar que la mayoría de aparatos eléctricos que nos rodean generan campos electromagnéticos, y que existen muchos estudios sobre sus efectos negativos en nuestra salud.

El efecto que produce el casco del Dr. Persinger está relacionado con los lóbulos temporales de nuestro cerebro.
Los estudios de actividad neuronal han mostrado que el sentido de individualidad (el que mantiene y define los límites entre nosotros y el mundo que nos rodea) es creado en el lóbulo temporal izquierdo del cerebro.
Cuando el casco del Dr. Persinger estimula magnéticamente ambos lóbulos temporales de nuestro cerebro, los niveles de actividad en el lóbulo derecho se elevan por encima de lo normal. Esta inusual elevación en los niveles de actividad del lóbulo derecho es detectada por nuestro cerebro. El cerebro, acostumbrado a detectar únicamente la individualidad que define el lóbulo izquierdo, interpreta el elevado nivel de actividad del lóbulo derecho como “otra entidad individual”.
Es decir, nuestro cerebro le dice a nuestros sentidos que hay alguien más con nosotros, que no estamos solos, aunque físicamente no existe nadie más en la misma habitación o espacio. Así es como funciona el “Casco de Dios”.

De acuerdo con las conclusiones del Dr. Persinger, la sensación de un “extraña presencia” es sólo un ejemplo de toda una categoría de experiencias llamada “experiencias del visitante”. Si la experiencia profundiza en intensidad más estructuras del cerebro ayudarán a completar la sensación de la “extraña presencia”. La experiencia puede incluir sabores, olores, sensaciones corporales, y sensaciones de caída y levitación. El componente visual será la parte final de la cadena, y aparecerá cuando la experiencia haya adquirido un alto nivel de intensidad. A este nivel, la presencia se puede convertir en un ángel, un fantasma, el espíritu de un amigo, un gurú, e inclusive Dios.

Estas sensaciones de presencia de “otras entidades”, en realidad, y según la ciencia, procedentes del interior de nuestro cerebro, encuentran paralelismos con las teorías sobre las experiencias en abducciones del Dr. Corrado Malanga, y con las tradiciones de los Habasis de Etiopia, pues ambas afirman que efectivamente los humanos podemos actuar como contenedor de más de una entidad dando lugar, a veces, a graves problemas acerca de nuestra verdadera identidad. 

Existe también una teoría que sostiene que el ayuno prolongado en las personas con baja sensibilidad en los lóbulos temporales puede ayudar a tener experiencias místicas, podría explicar científicamente por qué los yoguis de la India, y en general todos los místicos, ayunan de manera prolongada y radical para meditar.

Probablemente, las investigaciones realizadas con el “Casco de Dios” podrían proponer respuestas a muchos otros temas. Para esto, es necesario que los trabajos del Dr. Persinger sean tomados con seriedad y respeto por la comunidad científica. Algo que, según Persinger, está muy lejos de suceder.

Las investigaciones del Instituto Internacional de Investigación Científica y Antropo-Ecología Cósmica en Novosibirsk, Rusia, que realizan el médico ruso Alexander V. Trofimov en colaboración con Vlail P. Kaznacheev, siguiendo los pasos de el gran físico del siglo 20: Nikolai Kozyrev, rompen con los esquemas sobre la consciencia humana.

Esencialmente los aparatos de Kosyrev reprodujeron un experimento que probó la existencia de un "campo de torsión" que va mas allá del electromagnetismo y la gravedad, que viaja mucho más rápido que la velocidad de la luz. Él lo llamó el "flujo del tiempo". Otros, entre ellos Einstein lo llamaron "eter". Otros lo llaman "energía de punto cero".

Dentro de este "flujo del tiempo", el pasado, presente y futuro existen a la vez y en todas partes. El descubrimiento establece la base para que todos los fenómenos psíquicos se puedan explicar.

Trofimov y Kaznacheev han pasado los últimos treinta años desarrollando experimentalmente las explicaciones y han realizado descubrimientos sorprendentes. 
Ellos inventaron un aparato que crea un escudo sobre el sujeto experimental protegiéndole  del campo electromagnético al que denominan cosmobiotrón. Es un aparato clínico del que solo existen dos en el mundo. Dentro de este aparato, el campo electromagnético se reduce a casi nada, lo que permite que quien está en su interior pueda ir a mentalmente a cualquier lugar en el espacio sin moverse. Simplemente ser libre, fuera del campo magnético de la Tierra. Dentro de este aparato, los sujetos pueden tener un acceso confiable a todos los lugares, así como al pasado, presente y futuro, instantáneamente. La construcción y especificaciones de este aparato están publicadas en la literatura científica rusa.
 Básicamente es un tubo, en el que entra el sujeto experimental, constituido por varias capas de un acero especial llamado permalloy,  sensible al magnetismo. Dentro del tubo, el campo magnético es reducido 600 veces. 

Actualmente, el campo magnético de la Tierra tiene 49.000 nanoTeslas. Y ha estado decreciendo a entre 50-70 nanoTeslas por año. Para el final del milenio, tendremos sólo de 100-200 nanoTeslas. Así que este aparato nos permite simular la situación que tendremos dentro de 1000 años en el futuro.

Trofimov informa respecto a mediciones efectuadas dentro del aparato: "Mientras investigamos la actividad del cerebro, ya sea con encefalogramas o evaluando las funciones cerebrales como el nivel intelectual, memoria y otras funciones, nos dimos cuenta que corrientemente usamos un 5% de la capacidad del nuestros cerebros durante toda la vida. Y entonces, después de pasar un tiempo dentro del aparato, en un espacio sin magnetismo, repetimos los mismos exámenes y vemos una imagen drásticamente diferente. Vemos que las reservas adicionales y habilidades de nuestras mentes se activan. Incrementamos la capacidad de memoria, el IQ y zonas cambiantes de actividad eléctrica del cerebro. Cuando el campo magnético decrece, vemos como se incrementa la habilidad de usar reservas y capacidades del cerebro humano".

Y añade: "Cuando una persona está dentro, sus funciones cerebrales están en una correlación directa de dependencia no solo de las energías solares sino también de los rayos galácticos. Así que nosotros abrimos también una petición de información a la galaxia. Nosotros creemos que este es el mecanismo por el cual la consciencia cósmica humana está siendo abierta actualmente, con la disminución del campo magnético. Este cambio está abriendo a la gente a las propiedades cosmofílicas, propiedades que adolecemos ahora en este mundo cosmofóbico". 

Las conclusiones de Trofimov y Kaznacheev son:
 1) El campo electromagnético de nuestro planeta es de hecho el "velo" que filtra  el tiempo y nos ubica en nuestra realidad Newtoniana diaria, permitiéndonos tener la experiencia humana del tiempo lineal.
 2) En ausencia del campo electromagnético, tenemos acceso a un campo energético de "localidad instantánea" que subyace en nuestra realidad.
 3) Que el efecto limitante del campo electromagnético sobre el individuo esta moderado por la cantidad de la actividad electromagnética solar que ocurrió mientras esa persona estaba en el útero y
 4) que una vez que la persona alcance ese estado su consciencia  permanecerá aumentada.

La implicación es que la sopa electromagnética global de teléfonos celulares, radio, televisión y aparatos eléctricos, actualmente impiden nuestras habilidades innatas de comunicación y que las tormentas solares nos deparan sorprendentes percepciones de expansión de nuestra consciencia.
La implicación  mas allá, es que ahora se puede producir mecánicamente conciencia  humana expandida, sin necesidad de enteógenos. Esto hace surgir la gran pregunta ética sobre cuál  del uso de estos aparatos, -los que generan polución electromagnética o el cosmobiotrón-, pueden beneficiar mayormente.

En todo caso, puede que con “la apertura informativa” de las tormentas solares, la mayoría de nosotros empezaremos a saber antes que a pensar, y puede que sea casi imposible hacerlo a la inversa, que es lo que todos hemos estado acostumbrados a hacer por miles de años.

Fuentes: